Domingo: dprisso@yahoo.com.ar viernes, 16 de noviembre de 2007
martes, 6 de noviembre de 2007
Planteo Heuristico 2007 - Grupo Domingo y Esteban
Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo
Materia: Heurística
Profesor Titular: Arq. Gastón Breyer
Coordinadoras Taller: Arq. Sandra Weller, DIyS.Veronica Vitullo
DIyS Esteban Bisio (músico), Domingo Pablo Risso Patron (artista plástico)
50 alumnos / 6 Mesas / 10 clases
1- Sujeto- circunstancia
2- Objeto- acontecimiento
3- Tema- problema
Propósitos generales
.- Que el alumno asimile la Universidad como espacio autopoiético que debe (por ser una institución con características normativas) darle las herramientas que necesita para poder pensarse a sí mismo y metabolizar su hacer académico y profesional.
.- Desde la heurística propiciar en el alumno una desnaturalización cognitiva a los efectos de promover un movimiento interno que le permita resignificar su hacer y desarrollar un pensamiento crítico que pueda volcar sobre su práctica profesional. Autoregularse y autoevaluarse.
.- Presentar la heurística a la manera de una disciplina que aborde el enfoque intelectual y comprensivo de la problemática del diseño.
Estructura de Relación (Lo Vincular)
Punto de Encuentro
Concepto Alumno Protagonista
Concepto Emergente
Marco Particular Actividad
Paquete Resonante
Estructuras Abiertas
Cortes sucesivos
Tiempo
Silencio
Ritmo en relación al emergente
Resonancia
Roles
"Cuando se establece en primer lugar la respuesta, el aprender se detiene dado que el aprender ya esta hecho" Pablo Freire
Composición espacial - Diferentes escalas
(Gráfico modelo los cuatro guiones)
1 Pensamiento - 2 Sensacion - 3 Sentimiento - 4 Intuicion
Personal – Mesa – Grupo – Taller – FADU
Vinculo interno -Vinculo mesas - Vinculo talleres - Contexto FADU
"Los note a los alumnos felices " GB.
Optimismo – Seguridad – Compañerismo
Maestro de las preguntas – Filosofía a nivel del Hombre cotidiano
Clima
Clima – Dinámica – Posicionamiento/s
No Sujeto - No Objeto. Relación.
"Búsqueda de la construcción de un Paisaje" (Hábitat) Gastón Breyer
"Lugar de condiciones apropiadas para que viva un organismo, especie o comunidad animal o vegetal" (Hábitat) Real Academia Española
"El individuo que rechaza el nexo social, la relación con el otro ya esta simbólicamente muerte" Marc Auge
Concepto Alumno Protagonista
(grafico Modelo)
El sol / profesor
El destinador / la problemática
El destinatario / tierra
Oponente (alumno) / marte
Ayudante oponente / la luna
El juez / libra
Ejercitaciones
Clase 1
1 Quien es yo?
"El individuo que rechaza el nexo social, la relación con el otro ya esta simbólicamente muerte" Marc Auge
Clase 2 Juegos
2 Quien es otro?
Clase 3 Presentación sujeto a mesa
"Búsqueda de la construcción de un Paisaje" (Hábitat) Gastón Breyer
Clase 4
3 Quienes somos?
"Cuando se establece en primer lugar la respuesta, el aprender se detiene dado que el aprender ya esta hecho" Pablo Freire
Clase 5 - Preparación Presentación mesas a grupo
Clase 6- Presentación mesas a grupo
Clase 7-Preparación Presentación Grupo a taller
4 Que es el entorno FADU?
Clase 8- Presentación Grupo a taller
Punto de Encuentro
Clase 9
5 "Que es la Heurística en la FADU?" GB
Clase 10
Resonancia
Clase 13
0_Criterios de Evaluación? Definir los criterios utilizados
1_Auto evaluación / Persona – Mesa – Taller – P (Los guiones también)
2_Autorreflexión. Vinculo interno del aprendizaje.
3_¿Qué es la Heurística para Uds? Desde su vínculo interno o su no vínculo.
La experiencia- La vivencia – el Saber – El pensar – el aprender - el jugar -el decir -el preguntar-
jueves, 1 de noviembre de 2007
miércoles, 24 de octubre de 2007
Modelo Alumno Protagonista
lunes, 1 de octubre de 2007
NOTIFICACIÓN URGENTE!!!
Taller “la ventana”)
una foto de la cual se sienta orgulloso, y en la cual sea identificable.
P.D.1: No olvide poner su nombre y número de grupo
P.D.2: ¿Quien se anima a dejar un comentario?
jueves, 27 de septiembre de 2007
Plan de discusión: Silencio
2-¿Estás de acuerdo en que el silencio es al sonido como el frío es al calor?
3-¿Estás de acuerdo en que el silencio es al sonido como el fondo de un cuadro es al objeto principal en el cuadro?
4-¿Te dicen algo los cuadros aunque no puedan hablar?
5-¿Para vos, quieren decir lo mismo las palabras "sonido" y "ruido"?
6-¿Para vos, quieren decir lo mismo las palabras "silencio", "calma" y "quietud"?
7-¿Para vos, quieren decir lo mismo las palabras "silencio" y "paz"?
8-¿Puede ser que una persona querría hablar pero se queda callada?
9-¿Puede ser que una persona querría quedarse callada pero habla?
10-¿Son inquietantes, a veces, los momentos silenciosos?
11-¿Pueden ser elocuentes, a veces, los momentos silenciosos?
12-¿Puede ser que un silencio esté lleno de odio?
13-¿Puede ser que un silencio esté lleno de amor?
14-¿Puede ser hermoso un silencio?
15-¿Es el silencio algo o nada?
domingo, 9 de septiembre de 2007
4 preguntas sobre el viernes 7 de Septiembre de 2007 (de 9 a 13hs en el taller 122 FADU)
¿Que pienso?
¿Que digo?
¿Que juego?
¿Dónde estábamos?
viernes, 7 de septiembre de 2007
CAPITULO 9 - SEIS TERMINOS
Haiku - siglo XVIII
SEIS TERMINOS
Insistimos en la denuncia ya hecha de la indeterminación y confusión terminológica y del perjuicio que esto conlleva para un estudio coherente y serio.
La polimorfia - con el uso de términos de origen griego, romano y de otras procedencias – no permite saber con aceptable exactitud de qué estamos hablando o qué pretendemos decir cuando empleamos ese vocabulario. El asunto no es meramente formal sino que implica lograr un mínimo necesario y aceptable de precisión en cuanto a las áreas de incumbencia o referencia de cada vocablo. No es lo mismo conocimiento, que saber o sabiduría. Los términos no sólo tienen áreas de implicancia distintos y matices o enfoques distintos, tienen amplitudes muy variadas e historias y cronologías propias.
Muchos autores y textos tienen preferencias por ciertos términos, tienen sus propias clasificaciones en intensidad y extensión de sentido.
Los términos no sólo traen sus propias historias, sino que también sufren a lo largo del tiempo momentos de auge y momentos donde parecen envejecer o caer en el olvido. El término “entendimiento”, por ejemplo, hoy día ha perdido en gran medida vigencia o actualidad.
El vocabulario de Aristóteles dista mucho del de Kant o del de B. Russell. Por otra parte, hay autores que se deleitan en inventar sus propios léxicos, actualizando palabras, imprimiéndoles sentido propio o excluyendo definitivamente a otras. Heidegger es, desde luego, un ejemplo casi extremo de esta tendencia. En muchos casos es imprescindible y exigido conocer la exacta terminología de un autor, antes de pretender su lectura.
Para la Heurística esto es inexcusable.
La Heurística no quiere aceptar la tendencia, muy marcada hoy en día, de filósofos que inventan palabras con sentidos “ad hoc”, nuevos y a veces caprichosos.
Para nosotros la uniformidad y solidez de un lenguaje es un dato imprescindible.
Una cosa es la filosofía o epistemología, otra cosa será narrativa literaria.
En este orden de ideas proponemos hacer un ejercicio con términos muy usuales en la ciencia, el arte y la filosofía, procurando armar una estructura lingüística cerrada – construida por un número pequeño de vocablos que definen un área de incumbencia.
Hemos escogido seis términos muy usados, que muchas veces se superponen, son tangentes o divergentes, en otros casos se confunden, se usan como sinónimos u homónimos, análogos o próximos.
Este ejemplo puede arrojar luz a todo lo que estamos haciendo y evidenciará lo que decimos.
En la didáctica, frente al alumno y en la práctica diaria del diseño es muy conveniente tener prolijidad y certeza en la terminología que se emplea.
Los seis vocablos – conceptos que hemos elegido son: conocimiento, entendimiento, inteligencia, pensamiento, razón y saber.
Por supuesto cada unos de estos términos, ha implicado e implica un tratamiento histórico en la redacción de inmensos volúmenes de escritos. Nuestro propio tratamiento será más modesto, circunscripto y ceñido a lo imprescindible.

En griego “gnosis”. “Gnoseología” como teoría del conocimiento, critica del mismo.
Remite a la noción o intención del acopio de datos de la realidad externa o interna en nuestra mente o nuestro yo- persona. Es próximo al "dato de la información". En principio implica una cuestión de cantidad pero de calidad también.
Como tema se ubica en el centro de la filosofía del hombre y de la sociedad.
1) el conocimiento cerrado o no compartido y no exhibido no tiene al parecer sentido.
Pero su exhibición no se reduce al discurso sino también a la obra material concreta. Un cuadro o una arquitectura remiten a un conocimiento implícito del agente. En la didáctica, este doble teclado – de la palabra y del objeto – son esenciales factores del conocimiento.
2) El conocimiento importa un agente o sujeto cognoscente, un hecho conocido y un acto de conocer.
Este escalonamiento es un segundo factor a tener en cuenta en la didáctica.
Un tercer y cuarto factores son: el receptor del conocimiento y la requerida mostración o sea la explicitación con la presencia muda y directa del objeto y/o con el discurso o la palabra que lo nombre o lo describe.
Todos estos datos son fundamentales en la didáctica y mucho del fracaso de la misma radica en el descuido, el desorden o la superficialidad del tratamiento del conocimiento a trasmitir por parte del docente.
2.- ENTENDIMIENTO
En griego “nous”. En un primer ataque es sinónimo de comprender o sea de asumir un dato que se nos da y evaluar su verdad o pertinencia, (en alemán “verstand”, en inglés “understanding”).
El entendimiento desborda al mero conocimiento. Se puede conocer –reconocer un árbol o una persona pero entenderlos implica saber mucho más de ellos. Entender es saber o comprender el qué del objeto, el cómo esta hecho, el para qué sirve, el cómo se usa o maneja, el darle sentido. De alguna manera implica un juicio de valor aproximado o relativamente profundo.
Conozco un acto, un acontecimiento, sé de un accidente, me anuncian un acaecer, esto sería un conocer, una primera noticia.
Otra cosa es entenderlo, para justificarlo, negarlo, criticarlo.
En el entendimiento está subyacente un juicio.
Los modos del entendimiento exigirán tres etapas:
Una percepción o noticia del hecho, una aceptación como experiencia mía y propia de esa noticia, un asumir el hecho como propio de algún modo y la aprehensión de su esencia, de su valor, de su ubicación histórica y dentro de mi vida, de su importancia, relevancia, significado.
El sujeto entiende porque comprende, aprecia el sentido de ser, el fondo ideal, el mensaje, la verdad o falsedad del dato, su función y utilidad, su pertenencia y pertinencia.
3. - INTELIGENCIA
Como facultad del organismo de plantear y resolver problemas, situaciones, dificultades o escollos presentados por el mundo.
Nos interesa su sentido de facultad, habilidad, posibilidad, conducta psicológica.
Como tal es una conducta de optimización que bien se puede contraponer a actitudes de automatismo, prueba y error, azar, hábito, práctica inconsciente.
La inteligencia de hecho se mide o compulsa como una conducta meritoria, que garantiza un éxito, que no es casual, que implica una proceso... que tiene algo de mágico a veces. Los tests de nivel de inteligencia son conocidos.
Es básicamente una conducta de un organismo pero no de cualquiera. No se podría atribuir a procesos no biológicos, y para justificarse como propia de un organismo debe superar un mínimo umbral.
La conducta inteligente implica posibilidad de adaptarse al medio y asimilar al medio a su propio ser.
Adaptación y asimilación son momentos característicos.
La inteligencia "se mide": análisis de un factor de inteligencia necesario para cada acto- situación y para cada individuo por su grado de éxito y su economía de insumo o desgaste y tiempo.
La inteligencia fundamentalmente implica un aprendizaje de técnicas, de modos de estrategia, de adaptación, con un destino muy preciso de servir al hombre de herramienta para plantear y resolver problemas que requieren superar automatismos, hábitos, costumbres, rituales.
El término inteligencia, inteligente, por cierto, tiene una amplitud descomunal, se usa y abusa de él en el lenguaje común y puede significar prácticamente cualquier nota para caracterizar a un individuo, a un desempeño, a una práctica social ... Se habla de artefactos o máquinas inteligentes.
Quizás lo más grave de todo es que un comportamiento individual o grupal carente de todo sentido moral, ético, de toda bondad, altruismo o generosidad puede, si reporta éxito, ser calificado de inteligente.
Se puede calificar de “inteligentes” desempeños totalmente amorales, egoístas, egocentristas y despóticos o malvados y/o criminales... por el sólo hecho de haber logrado fines y éxitos o triunfos a quienes así obraron, sean Cesar, Luis XIV, Napoleón... Mussolini o Hitler.
Este desencuentro gravísimo y letal es un dato que a veces resta todo valor al calificativo de inteligente.
La ética tiene mucho que aportar en este sentido y, de hecho, se ha escrito negando inteligencia a tales comportamientos; pero el diferendo queda opinable.
La inteligencia tendría un anclaje indispensable e incondicional en la verdad, la rectitud y la pureza de una conducta y de una existencia. La inteligencia estaría indisolublemente ligada o condicionada por un valor de humanidad y piedad.
El termino de “intelligentia” así en latín se ha cargado de un sentido metafísico. Se habló mucho en tiempos escolásticos de “inteligencias puras” y de valores de inteligencia.
Se asimila frecuentemente inteligencia con entendimiento. En ese sentido la psicología – especialmente experimental – vió en la inteligencia la prueba de la condición humana racional occidental.
Se habló y se habla de grados o medidas de inteligencia, de tests de inteligencia para medir o justificar desempeños de orientaciones del individuo, de función mental, de análisis factorial de la inteligencia, de proceso de adaptación y asimilación del individuo y el medio, de aprendizaje y especialización, de códigos y pautas de la inteligencia como una operación de síncresis que amalgama partes de memoria, percepción, imaginación, voluntad, sentimiento, interés, formación, herencia, medio.
Se habla de inteligencia como capacidad de plantear y resolver problemas a niveles prácticos y/o teóricos.
Otro tema muy estudiado es la génesis de la inteligencia, su radicación en lo personal, lo colectivo, en lo consciente o lo inconsciente, en el resultado del proceso de copia, de aprendizaje, de adiestramiento, en la experiencia y en la historia.
El tema de la inteligencia animal se ha planteado desde la antigüedad pero ha sido recién enfocado científica y experimentalmente por la teoría de la Gestalt. Los experimentos de Köehler en Tenerife en 1917 con los chimpancés son paradigmas.
Se habla entonces de la inteligencia como facultad biológica de adecuación , de planteo de problemas, de su resolución, del uso o construcción de útiles y objetos varios y de adorno, de la vinculación de la inteligencia con los actos de la expresión lingüística o sin la palabra.
Max Scheler, recogiendo concepciones de Hegel, también insiste en la facultad cognitiva de la inteligencia, la capacidad de teorización y de la razón- razonamiento como la clave de la inteligencia humana ante tipos de inteligencia coyuntural, irreflexiva y silenciosa del animal.
4. - PENSAMIENTO
Otra vez aquí el pensamiento como contenido sustantivo del pensar, y también como el acto, el verbo, el proceso, la operación mental. Contenido y acto fundan al humano, ni uno ni otro pueden proceder ni estar en soledad, sin embargo un pensamiento puede evocarse por un tercero, en ausencia del protagonista originario. Lo que no se puede es pensar sin un contenido, así sea este difuso, la nada es impensable, lo mismo que el todo.
¿Que es un pensamiento? : un acto de conciencia, un contenido o tema en mi conciencia, un algo aprehendido por el sujeto en el mismo acto y el resultado del acto mismo
Como construcción mental un pensamiento tiene un contenido o concepto y una forma de conectarse en una proposición; por lo general ésta se materializa en una exposición lingüística que resulta un dato de sígnica.
Acto, contenido o tema, proposición y expresión lingüística -o de algún otro nivel de signo- son los factores.
Está la cosa concreta, la mesa, la palabra en alemán, italiano o japonés, y está el concepto o designatum (designata).
El pensamiento no es equivalente a conocimiento. De hecho en general el ser humano no piensa cabalmente ni constantemente ni positivamente. Pensar generalmente es repetir lo ya sabido u oído. Por cierto pensar “originalmente”, pensar lo nuevo, lo inédito es, poco menos, que “impensable”.
Quizás hayan de deslindarse cuatro escalones:
1) puedo pensar algo real, una mesa presente o ausente;
2) puedo pensar un objeto general o abstracto, la idea o concepto de la mesa, para ello debe intervenir algún factor de recuerdo o experiencia;
3) puedo pensar un objeto nuevo, pero que no es nuevo total tan solo es un “remade”, un constructo, un ensamblaje, como pensar en un hada;
4) pensar lo absolutamente inédito, inexistente y no construido a partir de combinatorias de partes o factores. Pero, tal posibilidad quizás tan solo sea una hipótesis. Lo “nuevo” sería tan solo un dato relativo, ¿ puedo pensar lo no pensado antes?
A lo largo de la historia de la filosofía han sido temas obligados.
Un tema muy actual se refiere a los modos del pensar. A diferencia de la escueta y simplista dicotomía clásica de la doxa y epistheme – la opinión y el pensar racional- hoy día la tendencia es deslindar en la función pensante mecanismos de tipo, clase u orden de pensamientos.
Surgen así los modos del pensar. La bibliografía al respecto es muy abundante y resulta un tema muy productivo.
Cada tipo de pensamiento – ver más adelante – exige mecanismos humanos distintos, objetivos, tiempo, sentido, disciplina, razones varias que arman como estructuras ad- hoc - Un pensamiento manual radicado en el uso de herramientas puede tener muy poco que ver con un pensamiento poético o con una práctica esotérica.
Contemporáneamente se cumplen replanteos radicales. El inicial y radical es de Husserl.
“El pensamiento es un acto intencional que apunta a un objeto”.
La intencionalidad es lo definitorio. En ese caso Husserl reintroduce los términos griegos de noesis y noema.
Noesis como el acto de pensar al objeto, como salida del sujeto a la realidad.
Noema como el objeto en cuanto es pensado, como dato de llegada del acto noético, como objeto intencionado, como contenido de lo pensado.
El pensar y el pensamiento son temas en los cuales el ser humano juega su destino y sentido.
Por eso la urgencia existencial del hombre contemporáneo respecto de este tema en tanto pareciera que la realidad histórica le demuestra que la presente pesadilla y total desvío se deben a que él no sabe pensar, que piensa cotidianamente mal o que simplemente no piensa.
Los grandes cataclismos históricos: las guerras, Hiroshima y el Holocausto son resultado de que el hombre hace o actúa por neurosis o enajenación y porque no sabe ni quiere pensar.
Heidegger será el más radicalizado. En su famoso texto ¿Qué es pensar? de 1954 dice “el hombre...todavía no piensa”...
El pensar no es demostrable, solo se puede mostrar. El pensar es un camino en el bosque- “Holzwege”- que nos conduce e inicia en lo pensable.
Y lo único pensable –que sí lo es, que sí vale la pena- es pensar el mismo ser. Lo demás es opinión subjetiva y oportunista o un proceso de inferencia que es la ciencia o un proceso de adecuación casi mecánica – hábil del hombre a una circunstancia.
Por esto resulta tan interesante penetrar en el complejo de las palabras –tal como pretendemos hacerlo aun sea breve y superficialmente- detectar esa extraña nomenclatura de términos con los cuales la mente del hombre pretende analizar a su propia mente.
Por eso es interesante e importante este simple juego de seis términos que hemos elegido – conocimiento, entendimiento, inteligencia, pensamiento, razonamiento y saber- porque cada uno de ellos importa un enfoque y sin embargo todos ellos- de alguna manera están como solidificados o cristalizados en una sola identidad.
Quizás se pudiera proponer algún tipo de esquema o diagrama de flujo, organigrama o mapa que pretendiera armar, con estos seis términos, una suerte de secuencia lógica.
Quizás pudiéramos proponer la siguiente secuencia:
Saber
Conocer
Entender
Pensamiento
Razón
Inteligencia
Tal diagrama supondría en la base un cierto nivel biológico con algún grado de independencia o iniciativa que permitiría al ser vivo superar una condición de absoluta dependencia de fuerzas materiales, en tal caso se podría hablar ya de conductas o reacciones inteligentes. Con ello supondríamos una mínima capacidad de elección de las mejores o más redituables conductas.
La inteligencia en su escalón inicial no proveería más que economía, rédito, mínimos insumos de energía y mejores réditos.
En un nivel inmediato superior – ya exclusivo y definitorio del humano- aparecería una posibilidad de razonamiento.
Aquí habrían dos condiciones indispensables: la posibilidad de cotejar, evaluar y discernir óptimas rutas de acción y la posibilidad de tener conciencia o lograr un mínimo distanciamiento del propio sujeto respecto de su situación, decisión y conducta. También aquí pareciera ya imprescindible la aparición de la palabra.
En un tercer momento el éxito logrado al momento por la acción razonada ya tomaría ubicación de preponderancia en el individuo.
Si, seguramente en un comienzo, el razonamiento fué ocasional, casi casual dentro de un comportamiento hasta ese momento mayormente de prueba y error o rutina, ahora el razonamiento es adoptado por el hombre como hábito.
El hombre adviene a ser pensante. Se acostumbra progresivamente a remitirse, en sus conductas de reacción, a suspender la acción y ponerse a meditar, a evaluar, a pensar.
Entonces el hombre piensa, deviene un animal que piensa – y pensar – lo repetimos – es resolver una situación en un plano abstracto, imaginario, y recién cuando la situación está suficientemente resuelta en la mente, entonces decidirse a la acción.
Por eso este momento del Pensamiento es el nudo de la conducta humana y el centro de nuestro diagrama.
Una vez que se piensa, las etapas del entender, el conocer y el saber ya son culminaciones y perfeccionamientos casi asegurados y cada vez y progresivamente más y más reformulados o reconstruidos (y en general deformados) por la superposición del lenguaje. De hecho el lenguaje no es nunca garantía de solvencia, muy al contrario es un permanente factor de adulteración. El lenguaje será el vehículo de falsificaciones, de la codificación social, de las rutinas, de las superestructuras económicas e ideológicas que pervierten o anulan la libertad del pensar genuino y personal.
El pensamiento pone en juego la figura triangular, modelo semiótico de 1) la cosa u objeto concreto, esta silla presente ante mis ojos; 2) la palabra o vocablo específico “silla”, “chaise” “Stuhl”....; 3) el designatum o los designata, es decir lo designado en tanto concepto, el concepto, la noción de silla que es un objeto ideal en mi mente.
5. - LA RAZÓN
También aquí razón y razonamiento.
En griego: LOGOS y LEGEIN.
El hombre como ser racional es definición aceptada.
Por una parte pareciera ser una condición propia de su estadío biológico; el animal sería el ser “bruto”.
Sin embargo la propia historia de la humanidad se encarga de desdecir permanente esta racionalidad, y por otra parte, los desarrollos de la psicología y el psicoanálisis han evidenciado que tal racionalidad es muy cuestionable, muy relativa, más bien ocasional, muchas veces sólo resultado de una economía de conveniencia y fundamentalmente endeble.
El mismo término de razón es múltiple:
1.- La razón como “ratio” matemático, proporcionalidad, posibilidad de cuantificación, fracción de numerador y denominador, ya dice mucho. La razón aparece más como un deseo o una meta que como una realidad o rutina cotidiana. Se habla de “divina razón o proporción” más como un paradigma que como un hecho cumplido.
2.- La razón se adquiere con la educación, se perfecciona, se garantiza frente a los embates del capricho y la insensatez de los instintos.
Este tema de la pedagogía apasionó a los griegos, a todos los utopistas, a Rousseau, a Pestalozzi, a Freud y a Piaget. “Pega, pero escucha” fué la exhortación del célebre Temístocles al general espartano en vísperas de definir el plan para la batalla de Salamina. Oponer la razón a la emoción, al impulso ciego. El sabio es por definición el ser razonable. El Zen es siempre una prédica de regreso a la sana y cotidiana y altruista razón, desapasionada.
3.- El razonamiento importa un principio heurístico por el cual la mente es capaz de poner a punto un funcionamiento lógico para acceder, deducir, inducir, un conocimiento, la razón de ser de un fenómeno, un descubrir su funcionamiento y sentido.
Con el razonamiento se logra una explicación que hace comprensible y lógico a un fenómeno.
El fenómeno pasa de ser inexistente para mí, de no saber nada de él... y progresivamente percibirlo, usarlo, nominarlo, clasificarlo, y finalmente, explicarlo.
Nuevamente aquí la razón, comienza con una intuición, se logra un contacto empírico, se pasa de la opinión a la búsqueda de razones, a la búsqueda de causas y fundamento, se procura anclar en un discurso o una formula lexical o codificada y se asciende a la abstracción y la ley , que explica, permite la generalización, la universalidad transmisible y axiológica.
4.- La discusión filosófica ha procurado clasificar la racionalidad entre niveles o tipos: concreta y abstracta, mecánica y crítica, práctica y teórica o pura, analítica y dialéctica, instrumental e histórica, etc. En particular se ha diferenciado entre instancias de experiencia, empirismo o comprobación experimental y otras de racionalidad, lógica, científica.
También se ha discutido entre niveles de irracionalidad, ignorancia, suposición, intuición, parecer, racionalidad y fe, creencia por autoridad y/o revelación.
5.- Otro aspecto fundamental es el estudio de las relaciones entre razón y realidad. En que medida la razón podría conocer a la realidad del mundo, en que medida esa realidad es racional, en qué medida la trasciende.
6. - EL SABER
Saber, sapiencia, sabiduría –término latino “sapere”, “sapientia”- en sentido general se equipara a conocimiento, como sabiduría se entronca con “sofía, sophia”, en griego y con la “epistheme”.
Podemos proponer una serie de instancias.
1.- En relación al término “conocimiento”, éste se refiere más específicamente al trato de un objeto, a su frecuentación.
Conocer un objeto, un asunto, una persona, implica un bagaje de información, reconocer a la entidad, distinguirla y diferenciarla de otras, identificar y poder nominar y dar una aceptable descripción.
En gran medida el conocer faculta el hacer, la conducta, la implementación o el uso de ese objeto técnicamente.
2.- “Saber” implica una aproximación o más íntima o más extensa con el objeto.
El saber es más general que el conocer. El saber es un conocimiento que integra y aprehende al objeto en cuestión con un contexto de realidad.
Implica una visión más integral de la situación, referida a un mundo de realidad.
Implica una cosmovisión y ubica al objeto dentro de un panorama y una perspectiva de tradición, de cultura de un periodo o un pueblo.
Implica un saber de “universales” o sea que desborda el conocer del objeto concreto para acceder a la conciencia de su nivel de abstracción y generalización.
3.- También y fundamentalmente el “saber” se refiere a una sabiduría, madurez y conciencia de uno mismo de un correcto y coherente saber comportarse, capacidad de atender y asumir la existencia.
En todas las sociedades –desde los orígenes- el saber fué un atributo del adulto y del anciano, las tribus se regían por el consejo de ancianos constituido a partir de su experiencia de vida, su sabiduría de mesura, prudencia y ética. El saber es el atributo definitorio del desempeño del coro en la tragedia ática.
El saber es el tener sentido de la inteligencia del NOUS, de la capacidad de juzgar el bien y el mal y la posibilidad de explicarlo en el discurso LOGOS de la ética y la ley.
En la filosofía griega este tema del saber tuvo enorme vigencia. Para Parménides el saber es un discernir o distinguir lo que es de lo no es.
En Platón el saber es definir el LOGOS, conocer la esencia de un algo, saber en qué consiste ese algo.
Para Aristóteles el saber también importa el conocer la causa, el cómo se constituye una cosa y cómo funciona con sentido propio.
Entender la cosa, conocer la esencia y sustancia de la cosa, poder demostrar su necesariedad, su sentido, conocer sus principios constitutivos, su ley, poder demostrar su factura, cómo se fabrica, de qué proviene, cómo la cosa llega a ser, poder justificarla o explicarla o hacerla.
En ese sentido, por un lado, el saber apunta al conocimiento de principios y leyes generales abstractas; por otro lado apunta a un saber concreto, directo de la cosa singular.
La FRONESIS era el saber práctico, actual, individual de la cosa, el saber del artesano.
La SOPHIA era el saber abstracto, general, teórico, legal y contemplativo de la cosa, el saber del sabio.
El sabio con el conocer concreto y con la prudencia, ecuanimidad del saber virtuoso conjuga la práctica con la teoría, en este sentido la abstracción sustenta a la concreción y ésta culmina a la primera.
Será interesante poner en contacto- relación este esquema de seis términos- nociones con la propuesta contenida en el capítulo 11 y el diagrama del pensar abstracto y del pensar concreto.
Cómo funcionan, se eslabonan, se estructuran o compiten entre sí estas seis nociones y en función de un pensar científico y un pensar práctico.
CAPITULO 4 - LA HEURISTICA EN EL MARCO DE UNA FACULTAD DE DISEÑO
"¿hay algo nuevo que se pueda decir:
he aquí que ésto es nuevo?"
Eclesiastés 1. 10
Una primera pregunta se impone.
¿La Facultad, en su actitud didáctica, debe acomodarse a los modos del mercado o debe constituir- imaginar propuestas propias, autónomas y saludables enraizadas en verdades y realidades históricas aún cuando ellas conduzcan a actitudes contestatarias?
¿Debe formarse un diseñador hábil y capaz de acomodarse a las circunstancias de la oferta- demanda? ¿Deben, en ese sentido, enseñarse los trucos y o mimetizar los modos que anualmente nos llegan del norte?
¿Puede la enseñanza del diseño basarse o conformarse con el plagio consciente o inconsciente del material de las lujosas publicaciones foráneas? ¿Pueden aceptarse, sin más y sumisamente, los gustos y veleidades de un comitente deformado en su personalidad, debe competirse en los términos de la neurótica búsqueda de crecientes porcentajes de novedad? Y, ¿vale o sirve o basta la novedad por la novedad misma?
¿Esta problemática se plantea del mismo modo o nivel en el proyecto de una vivienda y en el diseño de una corbata o de un zapato?
Los modos del mercado han demostrado su radical obsolescencia o, mejor digamos, su innata morbosidad.
Su artificiosidad, su inconfesada voluntad de impactar y agredir, su dependencia de factores extraños, su incapacidad de garantizar una estabilidad emocional o su culposa connivencia en provocar artificialmente la inestabilidad para lucrar con ella; su manifiesto desconocimiento o negación de todo lo que podría consolidar el signo de lo auténtico, propio, nacional y democrático, todo lo cual desemboca inevitablemente en el desarraigo, la fragmentación, la marginación…
El diseñador es educado en el manejo de tics oportunos que hacen las veces de fórmulas pero que delatan obediencias debidas, intereses meramente de mercado y, en definitiva claudicaciones, vaciamientos y frustraciones.
¡La novedad vende! Y así se destruye toda labor seria, consciente, independiente, modesta pero severa y se liquida la maduración de las personalidades o individualidades.
El diagnóstico ya fué cumplido por los frankfurtianos de las primeras décadas del siglo, siguiendo antecedentes, presunciones y profecías de Spengler, Simmel y otros. No agregamos nada nuevo, lo sabemos, sin embargo sabemos también que debe ser repetido una vez y otra vez el mensaje de advertencia.
Debemos pues suponer que se impone tomar conciencia y, en caso necesario, cumplir un giro de ciento ochenta grados.
Incumbe al diseño como operación, en su metodología y sentido y a la didáctica.
Aún aceptando las evidentes diferencias entre el diseño de una obra de arquitectura, el de una cuchara, una silla, un afiche o una película de cine… y que exigen consideraciones que ahora no es el caso hacer… es evidente que un diseño - como apertura de proyecto, como acto de decisión, como coherencia de heurística implícita- exige la sustentación en una lógica, una metodología, un sistema, una teoría.
Y, lo fundamental, hoy en día y a la altura y complejidad del presente, es tener plena conciencia que las negaciones u oposiciones por sí no llevan a nada y que es imprescindible aceptar bivalencias, multisemias, polaridades dialécticas para comprender y asumir lo inesperado, lo confuso y difuso, la turbulencia, el capricho, la improvisación, el cambio, la versatilidad, la absoluta libertad.
Dentro de esa escena de caótica movilidad, a velocidades inauditas, inconcebibles para otras épocas, debemos trabajar, comprender y aprender y enseñar si posible.
La Academia fué rígida pero tenía su modelo y éste actuaba como reaseguro contra veleidades.
El Funcionalismo también fue rígido y también tuvo su modelo para aventar modas y veleidades.
La Academia y el Funcionalismo hicieron escuela.
En cuanto a nuestra situación –en un tiempo de perpetua crisis, en el extremo del mundo y sin lapsos de paciencia ni sustentos históricos ni fundamentos propios- nuestra situación nos obliga a trabajar y pensar y resolver sobre la marcha.
El Postmodernismo que se nos endilga, sin mucho recaudo, supone o supondría haber transitado cabalmente y haber superado el modernismo.
¿Pero, lo hemos transitado y superado, efectivamente?
¿O es acaso otro momento de la moda que se nos quiere exigir?
¿Cómo hacer, entonces, para exponer una didáctica más o menos sustentable y razonable que aclare las mentes en vez de crispar con estridencias?
Siempre –casi por definición y arraigo cultural- la didáctica se basa en un sello de experiencia.
Desde siempre –por lo menos en los territorios del arte- el peso de una experiencia artesanal fué el vector que sostuvo a la didáctica. Se enseñaba según se había hecho y o se hacía y según una tradición.
Pero, en el presente, esta experiencia o es casi imposible o es totalmente insuficiente o es decididamente inoportuna.
La velocidad de cambio atenta desde los cimientos y todo discurso es ya viejo cuando se terminó de redactar.
El problema es mucho más serio de lo que aún podemos imaginarlo cuando del territorio del diseño se pasa directamente a los niveles del pensamiento sin más.
Los programas de estudio, de investigación, los mismo planteos temáticos tienen una vida útil mínima, muy cerca de lo instantáneo.
Es natural entonces que se expanda una profunda desconfianza a la teoría, en tanto supone una fundamentación con perspectiva.
A pesar de todos los aportes negativos o criterios expuestos más arriba queda en claro, en definitiva, la necesidad del método y la teoría en la didáctica.
Un planteo al día de la didáctica actual en nuestra Facultad debiera comenzar por depurar y precisar la terminología a usar.
Esto no es, como podría parecer, un tema menor.
En el área del diseño visual la terminología técnica o más o menos técnica, la terminología de moda o conyuntural más los repertorios que desarrollan grupos o individuos diseñadores puede muy bien rondar los doscientos vocablos específicos. En esos repertorios hay, por lo general, una total arbitrariedad, oscuridad, confusión y superposiciones y utilización caprichosa.
Este es un tema que debiera exigirse la Facultad a sí misma. Cada cátedra al comienzo de su curso debiera exponer su vocabulario técnico y explicitar alcances o hermenéuticas.
El tema del lenguaje técnico –idiolecto técnico- está totalmente obviado en la didáctica nuestra y esto es muy grave en tanto genera no sólo confusión si no también habilita al desarrollo de mitos y mitomanías que pretenden auras de sacralidad.
Una buena didáctica del diseño visual casi debiera cumplirse con material visual solamente más que con palabras.
La teoría –con la palabra- apostaría culminar la dialéctica crítica para cumplir un balance final.
La Heurística tal como la plantearíamos hoy en la F.A.D.U.
1- La relación Sujeto - Objeto y posicionamiento y preeminencia del primero.
En principio la Heurística cabalmente inserta en esta primacía del Sujeto, no tendría preocupación objetual; aún cuando recuperaría el tema de la Técnica en, su sentido de “momento” del hombre (homo faber) Ver capítulo IX.
2- La Escuela de Frankfurt y su actitud crítica ante la dialéctica ciencia- arte.
3- La dialéctica o triléctica fundamental de la Universidad como
(a) constructora de conocimiento- investigación;
(b) desarrollo de enseñanza- trasvasamiento y definición de cultura;
(c) desarrollo de una intensa dinámica cultural dentro de la sociedad presente.
4- La teoría de los Modos del Pensar. Especial estudio de la polaridad pensamiento abstracto versus pensamiento concreto poético.
5- La desconstrucción metodológica del par nóema- nóesis.
6- Visión de conjunto y análisis particularizado de los grandes modelos del pensar contemporáneo. Del Positivismo al Postmodernismo y su ubicación en Latinoamérica.
Desde los sistemas de la primera instancia hasta 1945; Fenomenología, Psicoanálisis, Estructuralismo, Psicología de la Gestalt y Psicología Genética, Teoría de los Sistemas, Semiótica, etc. Hasta la Hermenéutica, la Heurística, la Teoría de los Modelos, el Psicoanálisis de Lacan. La obra de Morin, Castoriadis, Vattimo, Deleuze, etc.
7- La “Filosofía de los Formas Simbólicas” de Ernst Cassirer como introducción al tema de la Morfología, la Sintaxis y la Semántica- Semiótica.
8- El tema de las Matemáticas como aproximación especulativa al mundo de la realidad y de la idealidad y en su oposición a la tendencia al “cálculo”.
9- El tema de la Técnica; el objeto de la técnica.
10- El esquema tentativo para una reestructuración de la didáctica- investigación en la FADU.
jueves, 30 de agosto de 2007
Los Cuatro momentos (Fragmento Cap. 12)
Otro modo de enfocar el grande y conflictivo tema de la inteligencia y quizá más contemporáneo y afín con aproximaciones psicoanalíticas y sociales es arriesgar este diagrama que proponemos.
En 1) ubicamos al sujeto enfrentado al complejo – quizá absurdo u obstruso – mundo de la realidad físico – cósmica tal cual se nos da. El hombre se enfrenta con las cosas del mundo natural y con los de su propia cultural cosecha.
Quizá dos niveles de empiria y ciencia y otro de metafísica podrían diferenciarse.
Aquí se inserta el fundamental y actual capítulo de la relación hombre – técnica.
En 2) el sujeto se enfrenta con el otro gran complejo – y quizá también absurdo y obstruso - el mundo de los Otros Hombres.
Quizá después de examinar “científicamente” - , clínica, fisiológica, psicológica y sociológica o históricamente al Otro – el hombre sujeto recae en una idea soporte, hipótesis, utopía o fantasía de caridad, pasividad, amistad, justicia y competencia que lo acerque a su Otro; lo reconcilie con el Otro y con él mismo y recuerde las palabras de Jesús, de Buda, de Lao Tzé o de algún hombre bueno y piadoso que pueda aun sobrevivir.
En 3) el sujeto – aleccionado por el psicoanálisis se enfrentará con aquel extraño habitante de su subsuelo, poco a poco el subyacente irá tomando cuerpo dentro del cuerpo del hombre; irá pronunciando su palabra, su mensaje, dirá su verdad por cruda que sea. El inconsciente seguramente, bien cuestionado, será impiadoso con la verdad y el sujeto crecerá y sabrá del misterio oculto en su interior.
En 4) el sujeto – finalmente – deberá quiera o no quiera – enfrentarse con él mismo y sin más, como totalidad posible.
Sólo él comprenderá oportunamente que todo está y comienza y termina ahí, en él mismo.
Quizá entonces tan sólo le queden las palabras de algunos sabios –los Estoicos, Séneca, Epicteto, Marco Aurelio y de los poetas, por cierto.
El hombre accederá – superada la ciencia, la filosofía, las religiones y quizá también las artes – al encuentro consigo mismo, a veces asistido por el poeta. Reconocerá aquello del “sólo sé que no sé nada” y se abocará a pensar bien y sentirse hasta el fondo.
Su secreto más profundo, que ya pudo entreverse en la anterior etapa, ahora será enfrentado a su deber ser. Después del saber quien soy debo apuntar a quién debo ser.
No era suficiente saber quien habitaba en mí yo oculto, oscuro, nocturno. Ahora llevado a la ley del sol, retirado de la caverna subterránea, ese resto que soy yo debo asumirlo y redimirlo en una vida correcta como pediría el sabio. El hombre será dueño de sí mismo.
El periplo ha sido cumplido. Era quizá la legítima y única obligación de la inteligencia.
"Es el alma un extraño en
Trakl.
miércoles, 22 de agosto de 2007
Las 6 preguntas a la Heuristica mas votadas
10 votos- ¿Que es la Heuristica?
9 votos - ¿Es posible alejar la experiencia personal a la hora de generar una idea?
6 votos - ¿Cuan conciente es el posicionamiento de una sujeto frente a un objeto?
6 votos - ¿Por qué es necesario/útil pensar?
6 votos - ¿Busca alguna verdad absoluta?
5 votos - ¿Es posible abstraerse de ser sujetos?
CAPITULO 1
DEFINICIONES
“Il n’y a pas de solution parce qu’il n’y a pas de problème”
Marcel Duchamp.
I.1.- Definiciones
El término – así escrito con H ó sin ella – es incuestionablemente griego; pero su historia – ontogenia y filogenia – dista bastante de ser clara y precisa.
Como en el fondo plantea una problemática de imaginación – razonamiento, fantasía - lógica, invención o novedad -reiteración o duplicación, bien pudo haber sido pensada entre caldeos o egipcios en disquisiciones mítico - empíricas para dar cimiento a sus cosmogonías –. De hecho lo propio podríamos o debiéramos suponer para la profunda hermenéutica que iniciaban los sabios y místicos en el extremo Oriente.
Pero de ésto no se pueden proponer más que suposiciones o hipótesis, las cuales por ahora, no pretenderíamos encarar.
Entre los griegos su presencia o aparición, sus referencias e incluso el término son también oscilantes, a veces muy imprecisos y erráticos.
Lo que sí podría afirmarse, con más fundamento, es que fue reivindicada preferentemente por los filósofos de orientación matemática y en especial geométrica.
Aquí pareciera definirse un lugar y un sentido más cabal.
Como opinión personal y tentativa nosotros propondríamos la suposición de que creció su vigencia con las últimas escuelas filosóficas de los epicúreos, estoicos y más aun de los escépticos hasta llegar a Séneca y Marco Aurelio.
De hecho su problemática – aunque bajo otros apelativos – debió tener vigencia y gran relevancia en ocasión de la irrupción del pensamiento judeo cristiano.
Verdad revelada y verdad experimental, no hay duda, caben plenamente dentro de la problemática de una Heurística en tanto dilema y grados del saber, fundamentos del mismo origen, sentido y relevancia de las verdades.
De todos modos el vocablo tiene una azarosa historia, cae en desuso, se esfuma, se oculta, desaparece. No pudo menos que estar implícito en las complejas y abstractas polémicas escolásticas, comenzando por la exégesis de San Agustín y de
De hecho reaparece – aunque tácitamente – en la hermenéutica profusa y notable de los grandiosos protorrenacentistas y humanistas italianos Petrarca, Valla, Ficino, Pico della Mirándola y Pomponazzi, los más relevantes.
Montaigne, Thomas Moro, Francis Bacon, como representantes del giro cientificísta son heurísticos de raza.
El mismo “Discurso del Método” importa una Heurística de fondo.
Después
De Leibnitz se conserva un testimonio fidedigno cuando acuña la terminología del “Ars Inveniendi” que hace escuela y con lo cual posa los cimientos del pensamiento moderno y de los planteos metodológicos de la disciplina.
De allí en más el camino y la vocación lógico matemático – geométrica queda jalonado por nombres ilustres.
Pero lo que interesa apuntar y subrayar – por cuanto no es asumido ni aún reconocido – por la teoría filosófico epistemológica contemporánea es la presencia activa y determinante del enfoque heurístico en la cultura actual.
Cabe ahora retomar el inicio y regresar entonces a las asoleadas playas del mar Egeo, cuna de nuestra cultura y evocar la meditación de los sabios griegos.
Está muy claro que la epistemología no reconoce a
El término, comencemos por aquí.
El “Diccionario de
“Heurística (de eurisco euriskw ) hallar, inventar y Arte de inventar.
El “Diccionario de Filosofía” de Ferrater Mora – curiosamente – no da entrada al término (ni con H ni sin H), no obstante en alguna oportunidad usa la palabra en el sentido de invención y/o novedad – creación.
La “Enciclopedia Clarín” entre otras publicaciones de divulgación dice:
“Heurística: Arte de inventar, parte de la ciencia cuyo objeto es el descubrimiento de hechos por medio de hipótesis que estimulan la investigación. Especialmente en historia, búsqueda de documentos. En matemáticas, método cuyo objetivo es la resolución de problemas, al contrario de la algoritmia, mediante técnicas probabilísticas y no deterministas, criterios que van mejorando de forma sucesiva gracias a los nuevos datos disponibles. Se emplea para la construcción de programas de computadora referidos a los problemas en que existe una secuencia determinada que conduce a la solución correcta”.
El “Diccionario Latino – Español etimológico": de Raimundo de Miguel. Edic. 1914, no contiene el término Heurística; pero si menciona los términos de:
Heuresis: la invención
Heuretes: inventar
Ambos términos los ubica derivados del griego.
El tomo “Abregé du Dictionnaire Grec – Français” de M. A. Bailly, Hachette. 1901, trae la siguiente nomenclatura:
EUREMA eurema La invención, el invento, descubrimiento, expediente, remedio
contra, encuentro, imprevisto, hallazgo
(Es el término en EMA, que corresponde al área respectiva)
EURESIS euresis invención, descubrimiento
EURETES euretes invento, inventar
EURECA eureka yo encuentro, yo descubrí
EURISCO euriscw encontrar, reencuentro, hallar por azar, hallar buscando, descubrir,
imaginar, inventar
EURETICOS eureticos inventivo, encontrar reflexionando
EURETOS euretos aquello que se puede encontrar, reconocer examinando, reconocer a algo
o a alguien, juzgar, obtener un buen precio o resultado.
Este listado etimológico deja en claro que más que un término o un vocablo, nos enfrenta un área epistemológica relativamente amplia, de contornos no precisos y cuanto menos bastante plurisémica.
Podríamos intentar una sistemática:
Quedan claras las etapas o niveles de un quehacer desde lo casual, involuntario o azaroso hasta lo causal, reflexivo, con voluntad de búsqueda o de pregunta.
Queda claro también el grado de novedad entre un obtener y un imaginar, que podemos distender entre una acción reflexiva, metódica y un proceso de irrupción de fantasía, inconsciente, fantasmático mágico.
Todo esto pues, llama la atención y se proyecta con luz, energía y decisión sobre la tarea del diseñador, del artista, pero también del artesano, del técnico, del científico.
Tal multisemia denuncia un fuerte componente dialéctico, una sostenida apertura filosófica.
De ahora en adelante insistiremos y repetiremos la fórmula de
Hemos esbozado un recorrido rápido, histórico del tema, pero podemos presentar una relación más completa y ajustada.
Aquí podemos hacer dos enfoques paralelos:
a) hacer el listado tentativo de los aportes personales de aquellos hombres de genio que lograron “momentos de invención”, descubrimiento, de valor histórico.
b) hacer el listado heurístico de los acontecimientos político – sociales, técnico – culturales que marcaron “momentos de cambio”, transformación y que llamamos en general “saltos categoriales”
Quedan pues señalados los mecanismos histórico - heurísticos.










